
Esencialmente no entendieron a Berkeley…
¿Te imaginas un hijo nuestro, un hijo de verdad?. ¿El “cuerpo del amor” , también en este caso, si aceptaras? ¿sangre de tu sangre y de la mía, fluyendo binaria, bidimensional?.
¡Un ser que nos resuma bifurcado, como un centauro íntimo, "hijo-interface" caribeño y sensorial! ¿te lo imaginas?
De mí sacaría el atrevimiento de proponerse y de ti la ubicuidad; ese existir pensado, sólo así, y en cualquier parte.
También sería internacional, múltiple, globalizado ¡y con su propio traductor on-line!.
Tendría una ventana en cada casa, para entrar o largarse corriendo si se le cae el techo, ¡a puro auto-clickearse hiper-textual!
Exhibiría mi acento y tu sintaxis, mi superficie y tu profundidad; mis sueños deshonestos en píxeles de radio con aspecto cuadrado.
Coquetearía sanguíneo, opcional, inter y activo; con un menú ascendente fácil de ejecutar y comandos casi militares.
Un estilo en cascada controlaría los estilos ¡tan complejos! a la hora de ser, de reventar, de comportarse. ¡La ayuda ahí mismo sería otro milagro!
Y la raza, el peinar, la melanina... ¡me babeo ante la impunidad de la apariencia vigilada: mi gritería romántica y tu color social en una pizzarrita con botones barcinos para controlar la piel, el tono, el contraste y el brillo. ¡Que “caché” por tu madre!
¡Del futuro, ni hablar!
Realidad Virtual, definitivamente ¡quiero tener un hijo contigo!
Pd: Te llegará una foto mía en tres semanas (por mar)

Julio 28, 2003
Nota
De una colaboración con la artista norteamericana Caroline Koebel para la obra interactiva I Want To Have Your Baby expuesta durante la 6ta Bienal de La Habana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario